El escáner de Tomografía Axial Computerizada, TAC, empezó a utilizarse clínicamente en 1972 y consiste en una exploración que combina un escáner de rayos X especial con ordenadores y programas informáticos complejos que permiten realizar múltiples imágenes o visualizaciones del interior del cuerpo. En este examen no pasa un único haz de rayos X a través del cuerpo (como en una radiografía normal), sino muchos haces simultáneos desde diferentes ángulos, que son analizados con ayuda de un ordenador para combinar las diferentes imágenes del área que requiere el análisis en una sola. Luego, estas imágenes transversales pueden examinarse en un monitor de ordenador, imprimirse o transferirse a un sistema de almacenamiento de datos. Esta téncia permite obtener imágenes de cualquier parte del cuerpo con gran detalle.
Las exploraciones TAC de los órganos internos, huesos, tejidos blandos o vasos sanguíneos dan mayor claridad y revelan mayores detalles que los exámenes convencionales de rayos X. Para ver mejor las imágenes, a veces se utiliza contraste que se puede pinchar por la vena o tomarse por la boca.
Mediante el uso de este equipo y la interpretación de las imágenes que se obtiene a partir de las exploraciones por TAC del cuerpo, los radiólogos pueden diagnosticar afecciones con más facilidad, por ejemplo, cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades infecciosas, así como trastornos musculares, esqueléticos y traumatismos.
